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Ortodoncia infantil: ¿a qué edad empezar?

La pregunta “¿a qué edad debe un niño comenzar la ortodoncia?” es una de las más frecuentes en las consultas de odontopediatría. La respuesta no es única, pero la ciencia y la experiencia clínica nos dan pautas claras para saber cuándo intervenir y por qué hacerlo en el momento adecuado es clave para la salud bucodental futura.


1. No todo empieza con brackets

En ortodoncia infantil, no siempre hablamos de colocar brackets desde el inicio. En muchos casos, el tratamiento comienza con ortodoncia interceptiva, cuyo objetivo es guiar el crecimiento de los huesos y la posición de los dientesantes de que los problemas se hagan más complejos.

Ejemplo real: un niño de 7 años con mordida cruzada posterior puede corregirse con un aparato expansor en pocos meses, evitando un tratamiento mucho más largo y costoso en la adolescencia.


2. Edad recomendada para la primera revisión

Las sociedades científicas, como la American Association of Orthodontists, recomiendan la primera evaluación ortodóncica a los 6-7 años, cuando han erupcionado los primeros molares permanentes y la mordida empieza a definirse.

En esta edad es posible detectar:

  • Falta de espacio para dientes permanentes
  • Problemas de mordida abierta, cruzada o profunda
  • Hábitos orales nocivos (chuparse el dedo, uso prolongado de chupete)
  • Asimetrías faciales o desviaciones mandibulares

3. Ventajas de actuar temprano

  • Guía del crecimiento óseo: aprovechar la fase de crecimiento para modelar la estructura maxilar y mandibular.
  • Prevención de extracciones: crear espacio antes de que los dientes definitivos erupcionen.
  • Tratamientos más cortos y menos invasivos en la adolescencia.
  • Mejora de la función masticatoria y respiratoria (especialmente en niños con respiración oral).

4. Casos en los que se debe acudir antes de los 7 años

Aunque la revisión estándar se aconseja a los 6-7 años, hay señales que requieren una consulta más temprana:

  • Mandíbula muy adelantada o retraída
  • Dificultad para morder o masticar
  • Dientes muy apiñados o que no erupcionan correctamente
  • Desviación visible de la línea media dental
  • Respiración por la boca, ronquidos frecuentes o apnea del sueño infantil

5. ¿Y si no se detecta ningún problema?

Si la evaluación a los 6-7 años no detecta alteraciones, se aconseja seguimiento periódico cada 6-12 meses para vigilar el crecimiento. En muchos casos, el inicio del tratamiento correctivo se sitúa entre los 9 y 12 años, dependiendo del desarrollo del niño.


Conclusión

La ortodoncia infantil no se trata solo de estética, sino de salud, función y prevención. Un diagnóstico temprano permite tratamientos más eficaces, cortos y menos costosos. La clave está en evaluar pronto, actuar cuando es necesario y acompañar el crecimiento dental del niño de forma profesional.